Una de las características que hace único a Buenos Aires es el filete porteño, un arte decorativo y popular típico de los barrios porteños.  

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Este estilo artístico está vinculado al ámbito del trabajo ya que nació en las fábricas de carrocerías hacia fines del siglo XIX para decorar los carros verduleros y lecheros, siguió con los colectivos en la década del 50, y luego con los camiones. El filete porteño es un trazo de dibujo bien característico que se fue generando con el tiempo, y que llegó a convertirse en un emblema de los argentinos.

Jorge Molina es un especialista en filete porteño, y nos contó un poco acerca de la historia de este fenómeno. Los primeros fileteadores fueron hijos de inmigrantes, y para aprender este oficio tuvieron que estar horas atrás de un viejo fileteador que solamente te permitía mirar.

El origen del nombre “filete” viene de filo, de hilo, de cosa finita y larga, son líneas muy curvas, trazos largos. Hay espirales, formas geométricas, todo eso está detrás de una armonía difícil de captar, que se adquiere con el tiempo, la práctica y el estudio. El filete te da paso, te permite el gesto, no tiende a la perfección, te deja poder jugarte y expresarte libremente sin censuras. Representa una ideología, o los vínculos de la persona con la timba, la religión, sus formas de vida, frases ingeniosas, refranes escritos en lunfardo y con letras góticas o cursivas.

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Actualmente, se puede ver fileteado en una gran cantidad de objetos; botellas de vidrio, colectivos, bicicletas, cajas de galletitas, tatuajes, ropa y en algunas de las paredes de Buenos Aires. Ni los fileteadores pensaban que esto en algún momento iba a llegar a ser ARTE, porque después de muchos años se estableció y se marcó la diferencia. Siempre fue desprestigiado, pero está completamente asociado a cumplir un fin, a tener un uso determinado. Los mismos fileteadores se consideraban gente de oficio, no artistas. 

 

El filete está pensado para hacerlo rápidamente, tiene trazos básicos, se hace a mano alzada y tiene trampas que los fileteadores inventaron para llamar la atención, te permite perdurar, recrearse, mezclarse. Tiene el mismo origen que el tango, nació en el mismo sector social, en las zonas marginadas, en el ámbito popular.

El 14 de septiembre se celebra el día del fileteado porteño para recordar a la primera exposición de filete porteño que se realizó en 1970 en la Galería Wildenstein, Buenos Aires.

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